La agricultura en Europa

Desde el Gran Ghetto de Foggia, donde llegan a vivir miles de personas en condiciones inhumanas, hasta los invernaderos de Almería, donde trabajadores se hacinan y viven en los propios invernaderos. En Europa impera un mismo sistema de explotación que permite a europeas y europeos acercarnos en cualquier época del año cualquier hortaliza al plato.
Pero en esta ecuación algo falla: ni los trabajadores, ni los consumidores, ni los propios dueños de los terrenos se benefician de esta situación. ¿Quién impone entonces este sistema? ¿Quién es el que sale beneficiado ? Y una pregunta más importante aún: ¿cómo podemos hacer para mejorar la calidad y precio de lo que consumimos y a la vez evitar la explotación de seres humanos en la industria agroalimentaria?

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4 pensamientos sobre “La agricultura en Europa”

  1. Muy buen reportaje, tienes talento ( o tenéis en caso de que sea un trabajo de grupo). Hace poco fui a el Ejido y me sorprendió ver como los plásticos abarcan hasta donde alcanza la vista. Impresionante.
    Suelo pensar que como consumidores tenemos el poder, la sartén por el mango, pero la verdad es que en las ciudades se hace difícil no tener que recurrir a los grandes supermercados, a productos que sabes que no se fabrican o producen en condiciones justas (con la ropa, por ejemplo, todo mi armario esta hecho en Bangladesh, China o similar), a todo esto que se hace visible en artículos y reportajes como el tuyo, y en la mayoría de los casos tengo que admitir que la actitud es taparme la nariz y comprarlos. Una pena. Por eso me alegro cuando aparece una pequeña tienda de comercio justo al lado de tu casa (como ha pasado aquí en Sevilla), o cuando en mi casa hace dos años que casi no compro verduras porque las produce mi suegro en su huerta (made in Coin), pero vamos, por ahora islotes en un océano.
    Gran trabajo. Un abrazo tío.

    1. Si te sorprende, prueba a mirar la península ibérica desde el google maps (los invernaderos de El Ejido, es otra de las obras del ser humano que pueden “disfrutarse” desde el espacio). En cuanto a ir cambiando poco a poco nuestras dinámicas de consumo: no se trata de NO comprar nada de las grandes superficies, sino cada vez menos. Tampoco tienes que encontrar una tienda cerca de casa. Cada vez son más las cooperativas de consumo en las que puedes realizar tu compra vía internet y te lo llevan a casa. Lo mejor de todo es que no es más caro… incluso puede resultar más barato si la compra se hace entre varios. Somos una generación muy formada y lo curioso es que esa formación no se aplica a la hora de “esquivar” las dinámicas establecidas (completamente perjudiciales para nuestra salud, bienestar y sociedad) y encontrar nuevas formas de consumo. En muchas ciudades españoles estas formas no son nuevas y ya se realizan, pero hay que hacer un pequeño esfuerzo por encontrarlas, como es “natural” (me encanta el doble o triple sentido) no se publicita en televisión.
      Abrazo y ánimo

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