La DEA, la CIA y Silvester Stallone

(( RetPortajes ))

Abril / 2011

publicado por Yerba

 

En el panorama de la lucha contra el narcotráfico a nivel mundial los Estados Unidos de América marcan la pauta predominante. La Agencia Central de Inteligencia (CIA) y la Administración de Cumplimiento de Leyes sobre las Drogas (DEA) son las instituciones del gobierno norteamericano que se encargan de hacer valer esta pauta en los diferentes países con problemas de narcotráfico que se extienden por todo el planeta. Dos agencias con un elevado presupuesto, con gran capacidad para infiltrarse tanto en países como organizaciones delictivas y que llevan trabajando conjuntamente contra las drogas desde la fundación de la DEA en 1973. Encontrándonos en 2011 y observando la importancia de la lucha contra el crimen organizado en la agenda de todos los gobiernos del globo no se logra entender no sólo que no se haya logrado acabar con las mafias del narcotráfico sino que además su poder haya aumentado alarmantemente poniendo a países enteros contra las cuerdas como es el caso de México. Una situación que inspira a dos grandes fenómenos de nuestro tiempo: Hollywood y Wikileaks. ¿Como ven estas plataformas de información el papel de las agencias norteamericanas contra las drogas?


The Expendables”, los mercenarios en su título en español, estrenada en el año 2010, reunía a lo más granado de los héroes de acción de las décadas de los ochenta y noventa. El director, productor, guionista y protagonista del metraje no podía ser otro que Sylvester Stallone. “Quería hacer una película de hombres que desentonan un poco en el mundo, pero que se rigen por un código, cosa inusual. Ahora los únicos códigos son los postales”, de esta forma describía el autor del film su motivación a la hora de pensar la historia y el reparto. Bruce Willis (La jungla de cristal), Arnold Schwarzenegger (Terminator), Dolph Lundgren (Rocky IV), Mickey Rourke (Sin City), Jet Li (Arma letal 4), Jason Statham (The Transporter) entre otros, entraron a formar parte del elenco de esta nueva película de Stallone con un argumento peculiar. Los mercenarios iban a recibir una misión especial de un misterioso hombre. Una isla del caribe había sido tomada por un dictador fanático y ellos tendrían que acabar con él, pero al llegar a la isla las cosas cambiarían drásticamente. El dictador es una simple marioneta en manos de un ex agente de la CIA que está usando la isla como zona de cultivo y procesamiento de una gran cantidad de droga. La única interesada en acabar con el dictador y su socio es la propia CIA instigadora del nuevo régimen. Tras ser traicionada por su ex agente contratan a los mercenarios para vengarse y recuperar el negocio.


De la ficción a la realidad

Desde el punto de vista de la política de Washington un funcionario que podría encarnar perfectamente el papel de dictador malvado podría ser Evo Morales. El presidente de Bolivia acusado en varias ocasiones de populista y manipulador se encuentra en la lista de enemigos públicos que publica periódicamente la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense. Este presidente expulsó el año pasado a los agentes de la DEA que trabajaban en Bolivia acusados de desarrollar labores de espionaje y no de lucha contra el narcotráfico. Otro presidente que podría encarnar el papel de terrible dictador, el presidente venezolano Hugo Chávez, acusó a este mismo organismo en 2005 de espiar a su gobierno. El portavoz del Departamento de Estado de los Estados Unidos, Adam Ereli señaló entonces: “Son acusaciones sin fundamento. No tienen sustancia ni justificación”. Meses más tarde la acusación se amplio. El ministro del Interior y Justicia de Venezuela, Tarek El Aissami, afirmó que la DEA se estaba convirtiendo, gracias a sus influencias y su poder de infiltración, en un nuevo e importante cartel del narcotráfico. Un nuevo cartel llamado el “cartel de las tres letras”, porque junto a la DEA el ministro señalaba la colaboración estrecha del DAS (Departamento Administrativo de Seguridad), la agencia de inteligencia colombiana.


Colombia: laboratorio del plan antidrogas

La acusación a Colombia no es gratuita. En 1999 arranca el Plan Colombia en el país suramericano. Este plan orquestado desde Washington planeaba, entre otras tantas cosas, reducir el cultivo y la producción de cocaína que se encontraba en sus cotas más altas desde la aparición de los cárteles de Medellín y Cali. Desde 2000 a 2007 la ayuda económica estadounidense al gobierno colombiano alcanzó los 4.900 millones de dólares. Una inversión tanto de recursos materiales como humanos que contrasta en mucho con los resultados, ya que no sólo no se redujeron los cultivos de coca y la producción del polvo blanco sino que los cultivos aumentaron un 15% y la producción un 4% según datos de la propia CIA. Por un lado es cierto que se consiguió restar poder a los cárteles de Cali y Medellín pero paralelamente por otro lado nacieron cerca de 300 nuevos mini cárteles en las zonas “controladas” por el gobierno colombiano. El más fiel defensor e impulsor del Plan Colombia en el país fue Álvaro Uribe. Curiosamente el expresidente colombiano, al mismo tiempo, es señalado por los propios Estados Unidos como el número 82 entre los personajes “amenazas para la seguridad nacional” por sus vínculos con el narcotráfico en su etapa política en Medellín. Frente a estas contradicciones hay quien afirma que la DEA y la propia CIA han pasado de la lucha contras las drogas a la promoción del narcotráfico. Ya que perpetuando el problema del narcotráfico los intereses estadounidenses tendrán una excusa perfecta para entrar en los países afectados y asegurar nuevas posibilidades económicas: venta de armas, seguridad, créditos al sector privado, etc.


Y wikileaks…

Entre las filtraciones de Wikileaks a principios de año estaban las difundidas por el New York Times en relación a la DEA. Según estas filtraciones la agencia antidroga norteamericana contaría con 87 oficinas en 63 países del planeta , casi alcanzando el desarrollo que su hermana, la CIA. La agencia antinarcóticos se estaría convirtiendo en una agencia de inteligencia global con alcances mucho más allá que las drogas. En particular distintos cables difundidos en esta filtración harían referencia a diferentes actividades atípicas para la agencia. Por ejemplo en Sierra Leona una importante investigación de tráfico de cocaína hacía que la DEA pidiera una dotación económica de más de 2.500 milones en dólares para sobornos, en Guinea el principal narcotraficante del país resultó ser el hijo del presidente del país y cuando las autoridades se disponían a destruir un gran cargamento de cocaína interceptado se percataron que la droga había sido sustituída por harina. En Myanmar los informantes de la DEA denunciaban las actividades políticas de los opositores a la junta militar mientras ésta se enriquecía con el dinero del narcotráfico. En Panamá el presidente se comunicó mediante un mensaje telefónico pidiendo a la agencia apoyo para pinchar teléfonos de opositores… Todo un abanico de casos por el mundo que muestran el poder que ha adquirido esta agencia en las últimas décadas y como ese poder no ha conllevado un retroceso en el desarrollo del narcotráfico, sino todo lo contrario.En el caso de los países que han colaborado más estrechamente con estas agencias: México y Colombia. El poder de las mafias se ha disparado alarmantemente.


De la realidad a la ficción

Con este escenario lleno de contradicciones y sospechas se llega al final de la película: “The Expendables”. El ex agente de la CIA, interpretado por Eric Roberts, intenta escapar en el último momento de los protagonistas utilizando como rehén a la chica. Roberts, como viene siendo habitual en este tipo de películas, en lugar de escapar se entretiene en una última conversación con el protagonista, el personaje de Sylvester Stallone. El ex agente invita a Stallone a reflexionar sobre la idea que guía a un mercenario y que le llevó a él a revelarse contra su organización, la CIA, y quedarse con todo el negocio de tráfico de cocaína en la isla sin compartir el pastel con sus jefes. Ross no cae en la trampa y antes de que el ex agente le dispare a traición reacciona, asesina al malvado y rescata a la chica. Según el propio director, productor, guionista y protagonista de la película: “Ahora hay que tener los mismos problemas que el público. Si tienes los mismos problemas, se van a poner de tu lado.” Si tiene razón Stallone esta película y su secuela que está a punto de salir a las pantallas tendrán muchísimo éxito en una gran parte del mundo. Aquella que sufre el problema del narcotráfico y la cada vez más clara sospecha que los que supuestamente deberían solucionarlo ponen sus propios intereses sobre el tapete.

 

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